Serie de Divulgación Científica - Contribución N° 11 - MAYO DE 2018


- Laboratorio de Ecología de Insectos

“VAMOS A VER COMO ES EL REINO DEL REVÉS…”:
CHARCOS EN LOS CARACOLES

Campos, R. E., Mangudo C. y Gleiser R. M.


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María Elena Walsh no estaba equivocada, hay un “mundo del revés” y lo encontramos en la provincia de Salta donde los charcos de agua están en las conchas de los caracoles terrestres, un microcosmos con habitantes muy particulares.

A los microambientes acuáticos que se forman en las conchas de los caracoles se los denomina “gastrotelmata”. Este extraño nombre proviene de la conjunción de dos palabras, por un lado Gastropoda (así se denomina científicamente a los caracoles) y por otro “telmata”, que deriva del griego y hace alusión a los charcos y pantanos. Este microambiente ha sido muy poco estudiado y se conocen pocos organismos que los habitan.

Hasta hace poco, solo se conocían registros de gastrotelmata de África y Jamaica, hasta que en 2016, realizando un estudio sobre mosquitos en las Yungas Salteñas, dimos con conchas de caracoles nativos pertenecientes al género Megalobulimus (Fig. 1) que contenían agua en su interior, y en ellas, larvas de un mosquito llamado Limatus durhamii (Fig. 2), una especie nativa que habita en las selvas de Argentina. Junto a ellas también encontramos larvas de psicódidos, - unas mosquitas pequeñas y peludas conocidas como “Mosquitas de las letrinas” - que suelen habitar en aguas con alto contenido de materia orgánica.

Un poco de historia nos permitirá entender la importancia epidemiológica de las gastrotelmata y la implicancia de su presencia en nuestro país: En 2011 se reportó el ingreso del caracol gigante africano Achatina fulica en el noreste de Argentina, que debido a su potencial reproductivo y la falta de depredadores se fue dispersando por la selva Paranaense en las provincias de Misiones y Corrientes. Si bien no se han reportado mosquitos utilizando sus conchas como sitio de cría, podría esperarse que algunas especies nativas de esa región pudieran colonizarlos, aunque el mayor riesgo ocurriría si lo colonizara el invasor Aedes aegypti, el principal transmisor de los virus dengue, Zika, chikungunya y fiebre amarilla. Este mosquito fue hallado utilizando gastrotelmata como sitio de cría en Tanzania. Por otro lado, se observó que A. fulica es un invasor de áreas urbanas y rurales, y que el 84% de las conchas estaban habitadas por larvas de A. aegypti. También se observó que al final de la estación seca, algunas conchas contenían huevos viables de ese mosquito. Esas observaciones sitúan a los gastrotelmata como microhábitats potencialmente riesgosos por ser utilizados como sitio de cría de mosquitos vectores y por funcionar como reservorio de sus huevos. El hallazgo en Argentina de una especie nativa de caracol colonizada por L. durhamii, nos pone en alerta ya que podría también ser colonizado por A. aegypti, dado que esta especie vive en la misma región que el caracol.




Como si esto fuera poco, un estudio reciente menciona que A. fulica fue hallado en zonas urbanas de la localidad de Puerto Iguazú, provincia de Misiones, en donde la población de A. aegypti está bien representada, sumado a que en esa provincia también está Aedes albopictus, otro mosquito capaz de transmitir patógenos al hombre. Esta especie fue hallada en 2005, criando en conchas de caracoles en Camerún, África central, siendo factible que pudiera colonizar en Argentina las conchas del caracol introducido A. fulica como también las de las especies nativas del género Megalobulimus.

Por suerte, Limatus durhamii, el mosquito que encontramos nosotros, no ha demostrado ser vector de enfermedades, y quizás sea un buen competidor con las otras especies evitando que ocupen los mismos caracoles… ¡un deseo que queda por demostrar!



ARTÍCULO CIENTÍFICO:  Mangudo C., Campos R. E, Rossi G. C., Gleiser R. M. 2017. Snail shells as breeding site of Limatus durhamii (Diptera: Culicidae) in the Yungas of Argentina. Acta Trópica 167:204-207 ISSN 0001-706X